Este mes se lanza en DVD y Bluray: Ajuste de cuentas, una comedia de corte nostálgico que reúne por primera vez en un ring cinematográfico a los dos boxeadores fílmicos mas emblemáticos: Sylvester Stallone (Rocky) y Robert De Niro (Jake LaMotta)
Entrando en la séptima década de vida (el actor de Toro salvaje ya los cumplió, mientras que el de Rambo tiene 67) este par de próceres de la meca del cine han desafiado a su propio físico y al ridículo, calzándose los guantes en un filme que mas allá de sus valores fílmicos o de lo elemental de su argumento, se presenta más que como una película de boxeo, en una historia de redención y de valoración de la tercera edad.
"Cuando eres joven por dentro, el corazón es lo último que envejece", me dijo Stallone en una entrevista que hicimos en Nueva York, para Teleshow, en el estreno del filme.
La película narra la historia de dos ex boxeadores retirados, que en sus momentos de gloria protagonizaron la más feroz de las batallas boxísticas, dividiendo triunfos y dejando en el tintero una revancha anunciada, pero que nunca se concretó.
Treinta años después, las vidas de Henry Razor Sharp (Stallone) y Billy The Kid McDonnen (DeNiro) han tomado rumbos muy distintos: mientras el primero pasa el resto de su vida como un obrero calificado y no quiere saber nada de sus días de gloria, el segundo administra un restaurante y añora sus momentos de fama.
Es entonces cuando aparece el promotor de box Dante Slate, Jr. (Kevin Hart), quien ve en estas dos instituciones la oportunidad del negocio de sus vidas y les ofrece volver a subir al ring y desempatar el marcador de una vez para todas.
En un tono cómico, con referencias constantes a las películas de boxeo clásicas, la idea del filme no es regodearse en los éxitos o desgracias de un boxeador en el ring, sino en las frustraciones y sueños de dos boxeadores que ya han pasado su momento álgido y están retirados.
Stallone lo tiene claro: "es un film que te anima a no rendirte nunca" y "aprender que tu enemigo también es la persona que te motiva para convertirte en algo mejor".
"Yo soy como soy hoy gracias a lo que fui y me considero muy afortunado porque después de treinta años todavía seguimos aquí", afirma De Niro, poseedor de dos Oscar ®,el segundo de ellos justamente por su papel de Lamotta en la película de Scorsese.
Así, De Niro y Stallone (quien nunca fue tan mimado por la Academia como cuando estrenó Rocky) siguen apostando por el cine de género y las historias clásicas. Vidas de película, a las que aún les quedan varios rounds por delante.