Expertos del Centro de Coordinación de Agencias Conjuntas (JACC), creado por Australia para esta misión multinacional, explicaron este jueves que los restos del avión probablemente no puedan ser hallados porque se hundió en una sola pieza en el fondo oceánico o puede que sus restos hayan sido diseminados por el ciclón Gillian, que arrasó la zona poco después de que comenzara la misión frente a las costas australianas, según el portal de noticias Perth Now.
El lecho marino en la zona de búsqueda es una masa de limo, o lodo grueso, que puede haber ocultado el avión debido a las corrientes, lo que dificultaría el envío de señales de las cajas negras.
Este jueves un total de diez aviones militares y cuatro civiles, además de 13 barcos, salieron en busca de pistas que ayuden a determinar dónde reposan los restos del Boeing 777. Fue una jornada marcada por vientos moderados, lluvias aisladas y una visibilidad de 5.000 metros.
A más de un mes de la desaparición del avión que llevaba 239 personas a bordo, el operativo liderado por Australia centra su atención en el fondo marino a unos 2.280 kilómetros al noroeste de la ciudad australiana de Perth.
Ante el temor de que se agoten las baterías de las cajas negras, que podrían durar hasta 45 días, el barco australiano Ocean Shield intenta detectar señales en la zona norte del área designada para la búsqueda. Esta embarcación, que lleva equipos prestados por Estados Unidos para captar señales de cajas negras y un sumergible, detectó el martes señales consistentes a los registros de vuelo de 5 minutos y 32 segundos y de 7 minutos.
El sábado pasado captó otras de 2 horas y 20 minutos y otra de 13 minutos, pero esta información no es suficiente para poder desplegar el sumergible Bluefin-21 con el fin de dar paso al lento y meticuloso rastreo en el lecho marino, que se cree está a unos 4.500 metros de profundidad.
Hasta el momento, ninguno de los objetos recuperados en las últimas semanas se han podido vincular al Boeing 777 desaparecido frente a las costas noroccidentales de Australia, según los últimos análisis de los datos del satélite.
El avión del vuelo MH370 despegó de Kuala Lumpur con 239 personas a bordo rumbo a Pekín en la madrugada del 8 de marzo y desapareció de los radares civiles de Malasia unos 40 minutos después de despegar, desde entonces no se ha encontrado resto alguno.
La Policía malasia dijo la semana pasada que no considera a los 227 pasajeros posibles secuestradores o causantes del accidente, pero la tripulación de nacionalidad malasia sigue bajo sospecha y también contemplan un posible fallo técnico.