El cuerpo de Agustín Irustía, de 17 años, muerto por un rayo mientras veraneaba en Villa Gesell, arribó esta noche al aeropuerto de la ciudad de San Luis, donde fue recibido por ministros del gobierno provincial y amigos del club de voley donde jugaba.
El avión privado arribó a las 20.15 y de la nave descendieron los familiares, mientras sus amigos del club Lafinur miraban a través el vidrio del hall del Aeropuerto tomados de la mano, entre abrazos y llantos.
Estaban en la sala de embarque el vicegobernador de San Luis; Jorge Díaz; el ministro de Deportes, Arnaldo Lastra; el de Educación Marcelo Sosa y el de Inclusión, Federico Tula.
El cuerpo de Agustín fue llevado a la Morgue de San Luis y luego a la sala velatoria del Cementerio Parque, donde los familiares pidieron estar a solas con el joven antes de abrir el ingreso a sus amigos.
Por otro lado, habló el padre de Agustín, Fabio Irustía, y sin poder contener el llanto, aseguró que "no puedo entender por qué Dios nos hizo esto, me hubiera llevado a mí".
"Para mí sigue vivo. Estoy soñando con que van a venir a despertarme para decirme que todo esto es una pesadilla", agregó.
Irustia comentó que Agustín murió en sus brazos y relató que al momento de la caída del rayo "estaba toda la familia reunida, no había truenos, no había relámpagos, estaba nublado y llovía y por eso nos protegimos en las carpas".
"Al rato escuchamos una explosión y terminé con el cuerpo de mi hijo tirado, el más chico también, mi sobrina de la vida también falleció (Priscila Ochoa de 16), es increíble lo que nos ha pasado", expresó.
Luego insistió: "Ojalá Dios me hubiera llevado a mí. Cambiaría la vida de mi hijo por la mía. No hay forma de seguir adelante con esto. La muerte no se puede emparchar. Nadie te puede sacar este dolor de adentro".
Cuando recordó el momento de la caída del rayo en la playa, expresó que él sintió como "una electricidad en todo el cuerpo" y el impacto de la descarga lo arrojó a dos metros de donde estaba.
"Como pude me levanté, casi de rodillas, para socorrer a mi hijo más chico, y una vez que lo vimos que respiraba fuimos a socorrer a mi hijo más grande. Le hicimos masajes cardíacos, pero murió ahí, no había manera de recuperarlo", afirmó.
El padre de Agustín lo recordó como un chico "que vivía para el deporte", y luego se preguntó: "Todo el mundo habla de que hay un Dios, ¿díganme dónde está? No existe, porque si no tendría que haberme llevado a mí y no a un chico de 17 años".
"Ya no aguanto más con todo este dolor. Tengo el apoyo de todo el mundo pero no aguanto más. No hay forma de recuperarse de esto. Se fueron mis ojos. Él (por Agustín) era todo para mí. Tenía un proyecto de vida y era una excelente persona, un sol de niño", concluyó.
Los restos de Gabriel Rodríguez llegaron a Henderson:
El cuerpo de una de las víctimas de la caída de un rayo en Villa Gesell arribó esta noche a la localidad bonaerense donde serán inhumados este sábado.
El cuerpo de Rodríguez fue trasladado por vía terrestre desde Villa Gesell y fue recibido en el acceso a la ciudad por decenas de jóvenes pertenecientes a "El Vielazo", una agrupación a la que adhería Rodríguez integrada por amantes de las motos.
La Municipalidad de Hipólito Yrigoyen, cuya cabecera es la ciudad de Henderson, declaró duelo por dos días a causa de la muerte del muchacho.
Los restos de la víctima serán velados durante la madrugada en su ciudad de origen y está previsto que sean inhumados el sábado a las 9,30 en el cementerio local.