"Irlanda sale del plan de rescate UE-FMI esta noche", anunció el jefe de gobierno en una declaración televisiva y añadió que el gobierno presentará esta semana un programa económico de siete años para "garantizar que nunca más la estabilidad de Irlanda se vea amenazada por la especulación y la avidez".
"Este es un paso importante, pero no un fin en sí mismo. Nuestras vidas no cambiarán de la noche a la mañana", declaró Kenny.
El líder conservador destacó que la "paciencia y resistencia" de los irlandeses "han restaurado nuestro orgullo nacional" y envía al mundo un "poderoso mensaje: Irlanda está luchando".
En 2010, Dublín se encontraba ante una inminente bancarrota provocada por el sector bancario y el monto del rescate ascendió a €85.000 millones. Eso provocó recortes en las prestaciones sociales, entre otras cosas.
Ahora el país vuelve a salir adelante solo y ya dio los primeros pasos para volver a lograr financiación en el mercado de capital, donde los intereses que pagó por sus bonos cayeron a 3,5%, frente a más de 14% que llegaron a alcanzar en el pasado.
El presidente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Reling, calificó el vencimiento del rescate como un "enorme éxito para Irlanda y para toda la eurozona".
La salida de Irlanda se considera una prueba del funcionamiento del mecanismo de rescate en el que se hallan actualmente inmersos Grecia, Portugal y Chipre.
De todas formas, el FMI llamó al país a continuar la disciplina financiera, alegando que los bancos irlandeses están avanzando con mucha lentitud debido a los créditos impagos y al alto endeudamiento de los hogares.
Irlanda estuvo inmersa en una profunda crisis con un déficit que en 2010 superó el 30% de su producto interno bruto (PIB), alcanzando un récord.
Para este año el FMI pronostica un déficit de 7 por ciento.
El ministro de Finanzas, Michael Noonan, espera un endeudamiento conjunto en 2013 del 124% del PIB, un récord que el gobierno espera reducir lo antes posible al 60% permitido por la UE.