River volvió a sufrir ayer la maldición de los penales ante Belgrano, equipo ante el que falló tres en los últimos cuatro partidos y que se ha transformado definitivamente en su mayor fantasma desde aquel 26 de junio de 2011 cuando tras perder los partidos de la Promoción descendió por primera vez en su historia.
La racha comenzó justamente aquel fatídico día de su vida deportiva cuando Mariano Pavone ejecutó un penal que podría haberle dado a River la esperanza de mantener su plaza en Primera pero el delantero pateó al cuerpo de Juan Carlos Olave, quien terminó por contener el remate y no dio rebote.
En el reencuentro en Primera, River tuvo la oportunidad de tomarse una revancha cuando dispuso de un penal del que se hizo cargo Rogelio Funes Mori pero el disparo se fue por encima del travesaño y el "Millonario" perdió 2 a 1.
Ayer, los de Ramón Díaz volvieron a tener un penal a su favor y esta vez fue el colombiano Teófilo Gutiérrez el que falló y River sólo igualó 0 a 0 ante el "Pirata".