Dos investigaciones, una judicial y otra administrativa, se han puesto en marcha. De momento, el juez ha pedido a la policía que interrogue como imputado a uno de los conductores del convoy, bajo custodia policial en el hospital donde está ingresado con heridas leves.
"¡Voy a 190! Espero que no haya muertos, porque caerán sobre mi conciencia", dijo uno de los maquinistas por radio a la estación antes del accidente, que se produjo el miércoles por la noche, según grabaciones publicadas por el diario El País.
La velocidad máxima autorizada en ese tramo -una curva a 4 km de Santiago de Compostela- es de 80 km/hora.
"Lo que sabemos es que el tren no ha tenido ningún problema operativo", declaró el presidente de Renfe (la compañía estatal de ferrocarriles), Julio Gómez-Pomar Rodríguez, a la radio Cope.
El maquinista, de 52 años, tiene 30 años de experiencia profesional en Renfe, desde 2000, como ayudante de conductor y desde 2003, como conductor, indicó el presidente.
Renfe considera que aún es prematuro hacer conjeturas sobre la causa de la peor tragedia ferroviaria de España desde 1944.
Pero el secretario de Transportes, Rafael Catala, dijo a la radio Cadena Ser que los primeros elementos de la investigación apuntan al exceso de velocidad.