Lejos de colmar todos los espacios como en las grandes citas coperas, La Bombonera albergó ayer a gran cantidad de público.
Si bien se vieron algunos blancos en las tribunas, el público acompañó en gran número a Boca en el mal momento. Mucho llegaron sobre la hora del comienzo del juego, por eso la salida a la cancha fue algo atípica, pero cuando la voz del estadio presentó a los jugadores, los hinchas aplaudieron a todos y dedicaron un cerrado aplauso para el entrenador.
Al término del primer tiempo y del partido, la gente despidió a su equipo con palmas como síntoma de aprobación de lo que hicieron dentro del campo de juego.
Walter Erviti y Juan Sánchez Miño también fueron los que se llevaron las ovaciones más grandes cuando se fueron del campo: uno reemplazado, el otro expulsado.
A pesar de que Boca está anteúltimo en Torneo Final y fue eliminado de la Copa Libertadores, los hinchas dieron una muestra de apoyo al proyecto que conduce Carlos Bianchi.