Diseño argentino: la pelea por conseguir telas nacionales e importadas

La diseñadora Min Agostini explicó que la industria local no tiene financiación y no produce géneros de calidad. No pudo participar por segunda vez en la Semana de la Moda de Nueva York

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Seleccionada como uno de los 100 Talentos de la moda internacional en el libro de Paz Diman, la diseñadora argentina Min Agostini presentó su nueva colección otoño-invierno en su local y atelier ubicado en el barrio porteño de Palermo.

Durante la presentación, la modista habló en exclusivo con Infobae sobre su nueva propuesta para la llegada del frío, la dificultad de producir en Argentina y su fallido viaje para presentarse a la Semana de la Moda de New York por segunda vez.

¿De qué se trata tu nueva colección?

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- Yo empiezo a diseñar sin una inspiración, sin ponerme algo en la cabeza, sino viendo qué me sale y después voy armando la colección. Me di cuenta de que esta colección tiene como un aire súper nostálgico como una cosa de posguerra, esos vestiditos como de las madres italianas.

¿Qué generos usaste?

- Hay lana en paños, telar de seda, paños italianos, hay punto, tejidos muy fáciles, jerseys en sweaters.

Por lo que decís, muchos de tus géneros no son de acá, ¿traés muchas telas de afuera?

- Yo cuando viajo siempre traigo telas. En realidad, todas mis telas son de afuera: compradas acá o allá. No hay telas nacionales buenas. Lamentablemente, porque nada me gustaría más que trabajarlas. Cuando uno le pone toda el alma al laburo, sabés que si podés ayudar al que tenés al lado tuyo es mucho mejor. Pero lamentablemente no hay telas nacionales buenas.

¿Y cómo hacés con los precios?

- Las telas importadas son mucho más caras. Yo prefiero bajar el margen un poco pero no bajar la calidad de mi producto. Yo veo muchos diseñadores que yo antes admiraba y ahora veo cosas como que tuvieron que bajar la calidad. Te da pena. Que la gente tenga que llegar a eso para poder mantener, es una elección igualmente. Yo no puedo porque, la verdad, disfruto de mi trabajo y no lo hago por un tema económico solamente porque de algo tengo que vivir, lo hago porque me encanta. No puedo estar diseñando algo que no me gusta, que me parece pobre. Aparte cambia todo el tiempo el precio. De una semana a la otra. Vos no podés plantear una colección porque sacás la cuenta cuando empezás a hacer la colección y tres meses después cuando tenés que pagar te encontrás con otra cosa totalmente distinta. O cuando tenés que reponer. Va cambiando a diario.

¿Por eso creés que está cara la ropa en el país?

- Yo lo veo carísimo. Nos llegan las telas mucho más caras, las manos de obras más caras. Entonces, obviamente, con las marcas que fabrican en Oriente no podés competir nunca en donde la seda natural está 20 veces más económica que en Argentina y la mano de obra es baratísima.

¿Y tenés proyectos en el exterior?

- Con esta situación país, ahora en el exterior este año hice un impasse. El año pasado me invitaron otra vez al Fashion Week de New York porque no sabés si vas a tener telas para poder volver a producir. Conozco gente de allá y me invitaron. Pero no podés, te tenés que armar distinto y producir en otro país. Venís acá y no conseguís los géneros.

¿Cómo estás en el nuevo local?

- Es divino el local. Tengo el local abajo y mi atelier arriba. Vengo, diseño, te sentís como trasladada a otro espacio, viste. Tengo una ventana divina que da al jardín, entonces veo todo verde… estoy súper contenta.

¿Cambió el público?

- Sí, tengo más público de la zona, más turistas. Pero siempre tengo mi clientela fija que me sigue hace muchos años.

¿Cómo es la mujer que viste Min Agostini?

- Son mujeres a las que les gusta buscar encontrarse ellas, ser diferentes, les gustan las cosas de calidad. Tengo un cliente muy palermitano y las señoras 'paquetas' de Recoleta que me siguen de hace mucho. Y tengo mucha gente que me compra de afuera.

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