"Básicamente hemos vendido 65.000 entradas a toda la velocidad que el sistema ha podido soportar. Si el sistema pudiera haber trabajado en segundos, probablemente se hubieran despachado en segundos", afirmó uno de los promotores.
Los Rolling Stones ya actuaron a finales del año pasado en Londres, Nueva York y Nueva Jersey en cinco conciertos conmemorativos por su 50 aniversario. Ahora, la banda liderada por Mick Jagger anunció su primera gira en seis años.
El tour 50 and Counting arrancará en mayo en el Staples Center de Los Angeles y después pasará por Oakland, San Jose, Las Vegas, Anaheim, Toronto, Chicago, Boston y Filadelfia. Las únicas actuaciones en Europa serán la de Hyde Park –44 años después de su legendario concierto– y el 29 de junio como cabezas de cartel en el festival de Glastonbury, en el que compartirán escenario con otros artistas, como Arctic Monkeys, Nick Cave y Dizzee Rascal.
Pero al parecer no todos en el seno de la banda están satisfechos con el regreso a los escenarios de los Rolling Stones. El batería del grupo, Charlie Watts, en declaraciones a The Guardian afirmó que no quiere tocar en el festival de Glastonbury. "El resto de la banda sí que quiere. No me gusta tocar al aire libre, y definitivamente no me gustan los festivales. Siempre pensé que no tienen nada que ver con tocar", dice Watts, de 71 años, en la entrevista. Sobre la gira, que por el momento no pasará por el resto de Europa, afirmó que "son sólo 18 conciertos, no es nada".
Al parecer, la gira se extendería posteriormente a Oceanía, Asia y Latinoamérica, llegando a Chile, Brasil y Argentina.
En Chile hay dos productoras que ofertaron el retorno de los Rolling Stones a Santiago, y una de ellas reservó el Estadio Nacional de la capital sureña para el jueves 12 de diciembre, una de las fechas tentativas del concierto.
En Brasil, la banda inauguraría el nuevo estadio del club Palmeiras, Arena Palestra, y en la Argentina tendría programado ofrecer un par de fechas en el estadio de River Plate. Según la publicación chilena La Tercera, la banda estaría exigiendo un pago de entre 4 y 5 millones de dólares por show.