Aguste Rodin y Henry Moore exponen juntos en la campiña de Perry Green

Uno es el precursor de la escultura moderna; el otro, uno de sus grandes exponentes. ¿Pero qué tienen en común? Una exposición en Reino Unido intentará responder a esa pregunta

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 The Henry Moore Foundation
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Para el proyecto, la Fundación Henry Moore abre por primera vez su parque de esculturas a obras que no son de su propiedad. En total, la muestra Moore Rodin expondrá unas 35 esculturas del artista francés y otras 60 –algunas gigantescas– del británico en la finca que perteneció a Moore en Perry Green, en el condado de Hertfordshire (noreste de Londres).

Moore tenía 19 años cuando cumplía el servicio militar para el Ejército británico en Francia, cuando Rodin murió. Corría el año 1917, pero los dos grandes de la escultura moderna jamás llegaron a conocerse. Dos años después, cuando el británico comenzó a estudiar arte en Leeds, basó sus primeros estudios en dibujos del maestro francés. Más tarde, Moore adquirió varios "Rodin".

"Cuanto más pasaba el tiempo, más crecía mi admiración por Rodin", escribió. Sin embargo, no es fácil ver las similitudes entre ambos, confiesa la curadoa, Anita Feldmann. Mientras que las formas abstractas de Moore son más bien estáticas y atemporales, Rodin "captura el instante en movimiento". Ambos comparten, no obstante, una notable influencia de la obra de Miguel Angel: sus figuras respiran "un profundo humanismo", dijo Feldmann durante la presentación a los medios.

"Tras el deseo de unir figuras y paisajes hay un interés común en la metamorfosis. En Moore, esa transformación es completa", añadió. Sus similitudes más claras se ponen de manifiesto en su pasión coleccionista. Rodin y Moore acumulaban antigüedades, arte tribal, pero también objetos arrojados por el mar, como huesos y conchas.

"Crecí con todas estas cosas, nuestra casa estaba llena", dijo Mary Moore, hija del escultor. "Mi padre las utilizaba como herramientas didácticas para impartir clases." Sorprenden, según Feldmann, los dibujos a veces idénticos que ambos artistas realizaban de sus modelos. A este tema, el museo-parque dedica un gran espacio. Con ayuda de pantallas táctiles, los visitantes pueden hojear hasta el 27 de octubre los blocs de dibujo de ambos escultores.

"Moore admiraba los conocimientos de Rodin sobre la anatomía del cuerpo humano, igual que Miguel Angel", dijo Feldmann. Para ilustrar las similitudes artísticas entre Rodin y Moore, los organizadores confrontaron las esculturas de ambos. Así, el Torso de mujer joven de Rodin (1909) se compara con otro de Moore de 1953. Y La catedral del artista francés, puesta al lado de las manos de una madre y su hijo de Moore, muestran sorprendentes similitudes.

Al aire libre puede verse el Hombre que camina de Rodin Upright Motive de Moore. La "tensión interior" que respiran las obras de ambos se analiza en aquellas más grandes: para ello, Los burgueses de Calais fueron trasladados desde las orillas del Támesis, en Londres, al parque de esculturas fundado por Moore a 45 kilómetros de la capital.