El comisario regional europeo, Johannes Hahn, acudió hoy, junto con tres ministros italianos, a presenciar el inicio de los trabajos. "Pompeya tiene una gran importancia cultural para Europa, Italia y el resto del mundo", dijo Hahn.
La Unión Europea decidió en marzo del año pasado apoyar financieramente la restauración de la mayor excavación arqueológica de Europa. En la primera fase se restaurarán cinco edificios muy dañados con ayuda de tecnología moderna.
Hasta ahora, lo invertido durante años en la conservación de la ciudad antigua había sido insuficiente, lo que provocó daños en las excavaciones e incluso que se viniera abajo algún edificio de la ciudad. Sin embargo, la falta de fondos no fue el único motivo del mal estado de Pompeya: la implicación de la mafia en las empresas que participaban en la restauración retrasaron los tareas.
Ayer precisamente se supo que de nuevo una empresa participante está bajo sospecha de tener contactos con la Camorra. Ello motivó que hoy comenzaran sólo dos en lugar de tres proyectos de restauración previstos.
La UE está intentando reducir la influencia de la mafia en la ciudad arqueológica. También las consecuencias de escándalos de corrupción afectan Pompeya: el martes se iniciaron investigaciones contra el antiguo encargado Marcello Fiori por contratar a una empresa que organizaba obras de teatro en lugar de ocuparse de la restauración. La directora directiva de la firma, Annamaria Cavaccio, fue puesta bajo arresto domiciliario y se la acusará de fraude y corrupción.
Millones de personas visitan cada año la superficie de 66 hectáreas Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. La ciudad fue devastada en el año 79 d.C. al entrar en erupción el volcán Vesuvio. Miles de personas perdieron la vida, Pompeya quedó enterrada bajo montañas de cenizas y así se conservó de forma intacta durante siglos. No fue descubierta hasta 1748.