El joven chino de 23 años, adicto al videojuego World of Wordcraft, había descuidado sus estudios y no tenía trabajo, por lo que su padre decidió buscar una forma para terminar con su dependencia e incentivar la búsqueda de empleo.
El hombre contrató a "asesinos" que se ocuparon de matar a los personajes del videojuego, según reseña el portal ABC.es. El objetivo era que el joven tuviese que empezar de cero y decidiese abandonar su adicción.
World of Wordcraft genera tal dependencia entre sus usuarios que abrió un mercado laboral. Por ejemplo, hay usuarios que se dedican a subir de nivel a personajes de otras personas y otros venden objetivos logrados.
Read more!
Read more!