Kia abriría una planta en Brasil para abaratar costos

Una fuerte subida de impuestos sobre los autos importados en el país sudamericano afecta a la automotriz. "En Brasil estamos vendiendo impuestos", dijo la empresa

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 Reuters 163
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José Luiz Gandini, jefe de Kia en Brasil, dijo durante una exposición automotriz en San Pablo que la estrategia corporativa le ha dado prioridad a la filial Hyundai Motor Co. para una importante inversión en una nueva fábrica en Brasil, que recientemente se convirtió en el tercer mercado automotriz del mundo.

Kia espera que sus ventas en el país presidido por Dilma Rousseff se desplomen desde 77.000 vehículos en 2011 a unos 50.000 a fines de 2012 -la mitad del pronóstico original de la compañía para este año-, debido a un incremento impositivo del 30% sobre los autos fabricados en el exterior.

Gandini señaló que que las nuevas normas ejemplificaban la pesada carga impositiva que llevan los precios de los autos en Brasil al doble que en otros mercados. "Las personas preguntan por qué un vehículo es tan barato en Estados Unidos y tan caro aquí", afirmó el ejecutivo, quien agregó: "Es porque en Brasil estamos vendiendo impuestos".

Las nuevas reglas impositivas, que apuntan a proteger el empleo en la industria automotriz brasileña, han acelerado algunas inversiones y cambiado los planes en otros casos. El alza del impuesto ha impactado tanto en importadores de automóviles completos como de autopartes, utilizadas en su fabricación.

Los competidores locales

Volvo sigue estudiando planes para instalar una fábrica de autos en Brasil, los cuales habían quedado archivados en medio de las negociaciones sobre las nuevas normas impositivas, explicó Paulo Solti, jefe de Volvo en Brasil.

Por su parte, Suzuki ha completado la construcción de una planta en el estado de Goias, anunciada en 2010, pero no comenzará a producir allí ante el cambiante panorama en Brasil, según indicó Luiz Rosenfeld, titular local de la empresa. "El ambiente cambió radicalmente, y se volvió mucho más hostil", añadió Rosenfeld.

En cambio, la automotriz japonesa producirá su pequeño SUV Jimny en la planta brasileña de Mitsubishi Motors, donde esta última incrementó los esfuerzos para integrar a sus proveedores locales.