Lance Armstrong dejó, el miércoles, la presidencia de la fundación Livestrong de lucha contra el cáncer, al mismo tiempo que Nike y la cervecera Anheuser-Busch anunciaban el fin de sus contratos de patrocinio.
"He tenido el honor de servir como presidente de esta fundación durante los últimos cinco años y su misión y éxito son mis más altas prioridades. Hoy, para evitar los efectos negativos vinculados a la controversia en torno a mi carrera como ciclista, pongo fin a mis funciones de presidente", dijo en su adiós a la entidad que él mismo fundó en 1997 con el nombre "Lance Armstrong Foundation" tras recuperarse de un cáncer testicular.
Estos hechos se producen en momentos en que la Unión Ciclista Internacional (UCI) enfrenta crecientes presiones para que revele cómo el ex ciclista de 41 años logró escapar durante tanto tiempo de la detección de doping.
Nike, que había permanecido firme junto al estadounidense pese a las acusaciones de dopaje, emitió un breve comunicado en el que lo acusó de haber decepcionado a la firma.
"Debido a la aparentemente ilevantable evidencia de que Lance Armstrong participó en dopaje y engañó a Nike por más de una década, es con gran tristeza que hemos puesto fin al contrato con él", dijo el gigante de indumentaria deportiva.
La cervecera Anheuser-Busch siguió, este miércoles, los mismos pasos de no renovar el contrato de patrocinio: "Hemos decidido no renovar nuestra relación con Lance Armstrong cuando nuestro acuerdo vigente llegue a su término a fin de 2012".
Armstrong fue suspendido de por vida por la Agencia Estadounidense Antidopaje (USADA) a finales de agosto y despojado de sus siete triunfos del Tour de France, que ganó en forma consecutiva entre 1999 y 2005.