Una encuesta realizada por el Pew Research Center indicó que, en los últimos cinco años, en Estados Unidos los adultos menores de 30 años que se consideran ateos, agnósticos o "nada en particular" aumentaron hasta ser casi el 20% de la población.
Más de 13 millones de personas se autodefinen ateas y casi 33 millones no siguen una creencia religiosa particular. Sin embargo, dos tercios de esos 46 millones de estadounidenses afirman creer en Dios.
Otro aspecto llamativo de la encuesta es que el número de protestantes cayó a un 48% en 2012 desde el 53% en 2007, y es la primera vez que esa religión no abarca, por lo menos, la mitad de la población.
"El cambio está motivado principalmente por el reemplazo generacional: la suplantación gradual de viejas generaciones por nuevas", explicó Pew.