Quien no haya comprado un tomate por lo "lindo" que lucía en la góndola y al comerlo se haya sentido estafado por el sabor, que tire la primera piedra.
¿Los tomates más lindos no son más ricos? En torno a este interrogante parecen girar las conclusiones de una reciente investigación.
Para conocer los resultados, haga click aquí
Read more!
Read more!