PSA Peugeot Citroen quiere obtener ayuda del gobierno galo por sobre concesiones salariales como una condición para evitar un segundo cierre de una planta de automóviles en Francia, dijeron este lunes fuentes cercanas a la negociación.
Peugeot, que anunció este mes un cierre y recortes de 8.000 puestos de trabajo, busca exenciones tributarias u otro apoyo público para su planta del norte del país Sevelnord antes de comprometerse en un plan para la fabricación de nuevos vehículos, según tres personas.
"Nos dijeron que estaban pidiendo una ayuda significativa del gobierno", dijo a Reuters una de las fuentes. El apoyo podría venir de los cofres del gobierno nacional o regional, según otra fuente. Peugeot no quiso señalar si ha buscado ayuda pública para Sevelnord.
La automotriz informó que alcanzó un acuerdo para la producción de una van para la japonesa Toyota basadas en sus propios modelos actualmente ensamblados en la planta, que da empleo a 2.700 trabajadores.
Pero sin mejorías en la competitividad, incluyendo concesiones en mano de obra, Peugeot reiteró que era improbable que elija a Sevelnord para una futura generación de vans de mediano tamaño necesaria para mantener la planta en funcionamiento.
Peugeot está cerca de un acuerdo con sindicatos sobre condiciones laborales que incluyen un congelamiento de los salarios por dos años, reducción de licencias y horarios de trabajo más flexibles, aseguraron dos de las fuentes.