La desaparición de Felipe Bravo fue reportada el lunes por la dueña del hotel donde se hospedaba. El chileno recorría una zona deshabitada en la isla Santa Cruz. Y allí lo encontraron, gracias a "un rastro en un árbol al que se había subido para hacer señales al helicóptero que lo buscaba", informó a la agencia AP el director del Parque Nacional Galápagos, Edwin Naula.
Cuando lo hallaron, estaba recostado en un árbol, completamente deshidratado y sin fuerza ni para caminar. Fue trasladado y hospitalizado. Se encuentra "estable", según las autoridades. Pero ¿qué pasó en el medio?
Naula contó que Bravo se alimentó de guayaba y maracuyá, y se hidrató con agua de cactus, que consiguió al triturarlos con piedras. Sin embargo, ese líquido era insuficiente y no le hubiese bastado para sobrevivir.
Al menos unas 75 personas entre guardaparques, cazadores y policías participaron en el operativo de búsqueda que se apoyó con helicópteros, lanchas y perros que rastraeron la isla, ubicada a mil kilómetros del territorio continental ecuatoriano, declarada como Patrimonio Natural de la Humanidad por las Naciones Unidas.