Ya durante el partido se podía imaginar un lamentable desenlace, cuando el equipo en el entretiempo se fue despedido a coro por la mayoría de los hinchas de Banfield con el clásico "que se vayan todos, que no quede, ni uno solo". Los insultos durante los 90 minutos del encuentro que terminó en derrota 3 a 0 con Estudiantes fueron un indicio de lo que acontecería después, en la salida del estadio del plantel del "Taladro".
Decenas de simpatizantes banfileños aguardaron para despedir de la peor manera a sus jugadores, que recibieron insultos, recriminaciones y golpes en el micro que los trasladaba. "La camiseta de Banfield, se tiene que transpirar, sino no se la pongan, váyanse no roben más", fue uno de los hits que sonó en las puertas del Florencio Sola. "Ay ay ay ay, qué risa que me da, si nos vamos al descenso qué quilombo se va a armar", fue otra melodía a modo de advertencia.
Un escaso grupo de policías miraba de cerca los hechos pero se privó de intervenir. Los hechos podrían haber pasado a mayores y crearon un llamado de atención para tener en cuenta a futuro.