Tanto Bankia como el Gobierno español salieron a negar que se haya dado una fuga de depósitos de la entidad bancaria, que fue parcialmente nacionalizada por Mariano Rajoy la semana pasada.
"La evolución de los depósitos en la primera quincena de mayo tiene un carácter sustancialmente estacional", anunció Bankia en una nota, si bien no se dan cifras sobre cuál ha sido la evolución. Y destacó: "Los clientes pueden estar absolutamente tranquilos por sus ahorros".
Tras el castigo en la Bolsa, el gobierno español también negó la fuga, y le pidió al Banco Central Europeo (BCE) que colabore con la situación fiscal del país. "Entendemos que nosotros estamos haciendo todo lo que es necesario en cuanto a ajustes de política fiscal, reformas estructurales y entendemos que ahí sí debería haber un cierto tipo de reacción del Banco Central Europeo", dijo en conferencia de prensa Fernando Jiménez Latorre, secretario de Estado de Economía de España.
El diario ibérico El Mundo confirmó que los clientes de Bankia, inquietos por este rescate, retiraron más de 1.000 millones de euros (US$ 1.272 millones) de sus cuentas en una semana.
Los pequeños inversores que acudieron a la oferta pública de suscripción por medio de la cual Bankia salió a Bolsa en 2011 y que conserven sus títulos, acumulan ya pérdidas cercanas al 70%.
A pesar de la necesidad de calmar a clientes e inversores, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) aún no ha decidido suspender la actividad de Bankia en la bolsa.
El regulador dijo que "no se suspende la cotización de una acción" aunque esté hundiéndose, ya que se sólo se interrumpe "cuando no hay información suficiente y relevante" de un valor en el mercado.