El gobierno de la Ciudad clausuró tres talleres clandestinos

En operativo conjunto con la Policía Metropolitana, inspectores de la Agencia Gubernamental de Control constataron graves fallas de seguridad en los tres lugares, ubicados en los barrios de Mataderos, Parque Chacabuco y Floresta. No estaban habilitados ni tenían salidas de emergencia

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 AGC Prensa 162
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En uno de los establecimientos, sobre Timoteo Gordillo al 1.500, en Mataderos, se confeccionaban pantalones de segunda marca que luego eran comercializados en la Avenida Avellaneda.

El lugar, que tenía una fachada de vivienda particular con cartel de alquiler sobre el frente, no tenía matafuegos, había cables expuestos al alcance de la mano y presentaba coexistencia entre la actividad comercial y la vivienda, sin salida de emergencia.

Esta situación representaba un altísimo riesgo ya que las dos habitaciones precarias estaban en la terraza a la cual se accedía por una escalera empinada sin ninguna otra salida. Una verdadera trampa mortal ante un caso de emergencia o incendio.

Los otros dos talleres, ubicados en Eva Perón al 3000, en Parque Chacabuco, y en Portela al 1200, en Floresta, también fueron clausurados por funcionar sin ningún tipo de habilitación y tener habitaciones que no cumplían con las mínimas medidas de seguridad e higiene.

Migració a otros barrios

Si bien el 50% de los talleres textiles se concentran en los barrios de Flores, Floresta, Mataderos y Parque Avellaneda, gran cantidad de ellos fueron migrando hacia otros barrios, como Balvanera, Almagro y Villa Devoto.

"Notamos que la actividad comenzó a expandirse hacia otras zonas, ya que los controles hacen que no puedan mantenerse de manera clandestina en las mismas zonas por mucho tiempo", dijo Javier Ibáñez, director ejecutivo del organismo de control porteño.

Esto queda reflejado en los controles que diariamente realiza la AGC, que en lo que va del 2012 lleva realizadas más de 800 inspecciones, con 38 clausuras a textiles.