Amira Yoma supo estar en el centro de la escena política de los años '90. La secretaria de Audiencias del gobierno de Carlos Menem y hermana de Zulema Yoma se vio involucrada en una causa por narcotráfico a partir de una denuncia publicada por primera vez en una revista española.
Corría el año '92 cuando Cambio 16 reveló que el juez español Baltasar Garzón Real había pedido la detención de la cuñada presidencial, la de Mario Caserta y la de otras personas por lavado de dinero, luego de que un arrepentido de la organización los señaló en su declaración.
El caso fue uno de los más resonantes de la época. Al punto que figuró en tapa 45 veces en el diario Página/12.
Durante la investigación, la causa pasó por diversos jueces que uno a uno fueron quedando en el camino. Amira Yoma llegó a estar estar bajo prisión preventiva. Pero fue finalmente sobreseída en 1994.
Con un perfil mucho más bajo y ya alejada de la política, el poder y el escándalo, Yoma inauguró un exclusivo local de comida árabe gourmet en pleno barrio de Belgrano. Más precisamente en el Mercado de Ciudad de la Paz y Juramento.
Allí, ella misma, junto a su marido, el periodista Jorge"Chacho" Marchetti, se encarga de atender a los clientes, a quienes ofrece las más variadas especialidades de la gastronomía de medio oriente.
La hermana de Zulema Yoma, hoy de pelo corto y con atuendos más informales que los utilizados en los '90, recibe a la colectividad siria en su idioma natal: habla el árabe con soltura, tanto como el castellano.
En una nota publicada hoy por el diario Crónica, Amira contó que está comenzando a darle forma a otra de sus asignaturas pendientes: el canto. Para eso, avisó, ya está tomando clases.