"Yo no acostumbro hacer todo lo que dicen que le hice", dijo José Fernando "Chenga" Gómez, ante el tribunal al cual pidió prestar declaración de manera espontánea.
Gómez es uno de los 13 imputados en el juicio por la desaparición de María de los Ángeles "Marita" Verón, ocurrida en abril de 2002 en la localidad de San Miguel de Tucumán.
El acusado se ofreció a dar testimonio para responder a las acusaciones que ayer realizó la madre de una de las mujeres rescatadas de un prostíbulo en La Rioja. "Ella sabía lo que hacía su hija", dijo Gómez.
"Las madres después desconocen todo, pero mientras todo está bien les gusta cobrar la plata de sus hijas", explicó Gómez a los jueces.
En su declaración, la mujer señaló que tuvo que mentir para rescatar a la joven, donde la obligaban a ejercer la prostitución. Según dijo, Liliana Medina, la madre del "Chenga", le impidió llevarse a su hija.
"He gastado mucho por ella, así que me la tenés que dejar. Quedate callada, subí al auto y andate. Y no vayas a la Policía porque sabemos dónde vive tu familia", le habría dicho Medina, según contó la testigo.
La mujer manifestó que conoció al "Chenga", con quien vivía su hija, en un viaje a La Rioja. Para poder rescatar a la joven tuvo que mentir, ya que no podía pagar la suma que Gómez y Medina le reclamaban.
Ante esta situación, el imputado indicó que la señora era consciente de lo que hacía su hija, por que le mandaba plata. "Que mi madre se haya prostituido y yo tenga una whiskería no nos hace delincuentes", agregó.
Antes de terminar su declaración sostuvo que tras tantas acusaciones está "cansado de que nos hagan tanto daño a mí y a mi familia".
Luego de Gómez prestó testimonio Celedonio Juárez, un vecino de La Ramada que denunció haber visto a una joven, presuntamente Marita Verón, caminando por la ruta.
El hombre expuso que vi una chica pero no recuerda ni el día, ni el mes, ni el año, y remarcó que un patrullero la levantó y se la llevó, y luego no supo más nada.