El accidente ocurrió cuando el vagón del metro de la línea 2 de Santiago era probado en los talleres de la estación Lo Ovalle, en la comuna de San Miguel, y sorpresivamente se salió de la vía, y traspasó la pared que la separaba de un condominio colindante, cayendo en un estacionamiento donde destruyó cuatro vehículos.
Según indicó la compañía a cargo del metro, la máquina "estaba siendo testeada en una vía de prueba", pero no logró detenerse, "impactando en el estacionamiento del edificio". La empresa aseveró que "no hubo lesionados tras incidente", ya que el carro no transportaba pasajeros, mientras que el conductor salió ileso.
Pese a que el accidente no afectó el normal funcionamiento del metro en la capital chilena, sí provocó pánico entre los habitantes del condominio afectado, que se despertaron con el sonido de la máquina golpeando su hogar. "Hubo un ruido tremendo. Nosotros tenemos en la parte posterior del edificio los talleres del Metro", aclaró el vecino Oscar Nieto a la emisora Cooperativa.
De su lado, las autoridades llamaron a la empresa Metro a "revisar los procedimientos que efectúa con los trenes".
El Metro de Santiago comenzó sus operaciones en 1975 y hasta 2008 no sufrió accidentes. En aquella ocasión, cuatro pasajeros resultaron heridos tras la colisión de dos trenes en el sur de la ciudad. Hoy transporta a 2,2 millones de pasajeros por día y tiene 90 estaciones.