El cuerpo del dictador de Corea del Norte Kim Jong II, quien falleció el pasado sábado por un paro cardíaco pero cuyo deceso recién fuese anunciado el lunes, será embalsamado y ubicado en un lugar especial para que pueda ser visitado, al igual que ocurriera con el cadaver de su padre y otros líderes comunistas como el ruso Vladimir Lenin, el chino Mao Zedong y el vietnamita Ho Chi Minh.
"Todo es sobre idolatrar a la familia Kim. Preservan sus cuerpos para mantener el régimen intacto", declaró el ex embajador norcoreano en Tailandia Hong Soon Kyung, que posteriormente desertó y en la actualidad encabeza un movimiento social para instaurar la democracia en Corea del Norte.
El cuerpo de su padre, Kim Il Sung, considerado "El Eterno Presidente", fue preservado por embalsamadores rusos tras fallecer a causa de un infarto al corazón en 1994, luego de gobernar el país con mano férrea durante 46 años.
Por su parte, Kim Jong-un, hijo menor y designado sucesor de Kim Jong-il, emitió el lunes su primera orden militar, horas antes de que se hiciera pública la muerte de su padre, en un movimiento que apunta a su control sobre las Fuerzas Armadas, según la agencia surcoreana Yonhap.
El joven Kim, que el año pasado fue elevado al rango de general de cuatro estrellas, ordenó el lunes a todas las unidades militares que detuvieran sus entrenamientos y ejercicio militares y retornaran a sus bases, según Yonhap, que cita a una fuente en Seúl sin identificar.
La emisión de la orden militar es contemplada como una indicación del respaldo a Kim Jong-un por parte de las poderosas Fuerzas Armadas norcoreanas, que tienen un papel clave en el esquema de poder del régimen comunista.
La cúpula militar del ingente Ejército norcoreano, que cuenta con más de un millón de efectivos (en un país de 24 millones), es la base del poder en la nación más hermético del planeta, dedicado en cuerpo y alma a la Defensa del país.