El Chacal, la película

Una superproducción francesa recontruyó en 2010 la vida del mítico terrorista venezolano Carlos, con una excelente recreación del clima de los tiempos de la Guerra Fría. Vea el video

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Carlos el Chacal, el film del realizador francés Olivier Assayas, se estrenó en dos versiones: una en tres episodios de dos horas cada uno para televisión y otra de casi tres horas para el cine. Rodada en más de 10 locaciones distintas del mundo, la narración de la vida de Ilich Ramírez Sánchez (alias Carlos, el Chacal), hoy preso en Francia donde cumple una condena a cadena perpetua y enfrenta un segundo juicio por otros atentados, alcanza un importante grado de objetividad y es fiel al contexto de una época signada por la revolución a través de la vía armada y el terrorismo como instrumento de lucha al servicio de los intereses de potencias que, en su pulseada por la hegemonía mundial, se enfrentaban en terceros escenarios.

Carlos fue una pieza más en ese gran juego y acabó sacrificado cuando la partida terminó. Refugiado y aislado en Sudán, luego del derrumbe de la Unión Soviética y de que sus antiguos amigos y auspiciantes árabes le cerraran las puertas, fue capturado en 1994 por los servicios secretos franceses y llevado a París.

Carlos El Chacal hace un recorrido por el frondoso prontuario del terrorista, desde sus comienzos junto a los palestinos radicales y sus primeros atentados en Londres, hasta su detención en Africa, pasando por todos los atentados que organizó, entre ellos muchas misiones por encargo de Irak y Siria, y en particular su acción más resonante: el secuestro de todos los ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en 1975, en Viena, que lo convirtió en leyenda.

En el film, Carlos es interpretado por el actor venezolano Edgar Ramírez.

Cuando salió la película, la abogada y esposa del terrorista, Isabelle Coutant Peyre, deploró en declaraciones a la agencia AFP que Ramírez Sánchez no hubiese sido contactado por los realizadores porque "está vivo y porque no es difícil encontrarlo".

"Leí el guión y contiene falsificaciones voluntarias e irrisorias", afirmó el verdadero Chacal desde la cárcel francesa de Poissy. "Es una manipulación, es una mentira voluntaria", insistió Ramírez Sánchez.

Sin embargo, Carlos no niega su participación en los hechos que narra el film. Sus discrepancias con la versión de Assayas son de enfoque y de algunos detalles de nombres y lugares. Aun así, su abogada consideró que la película perjudica la reputación de su cliente, al evocar atentados por los cuales todavía no fue juzgado. Son los actos terroristas perpetrados en Francia en 1982 y 1983, por los cuales se inició un nuevo juicio ahora.