La "barra" de San Lorenzo agredió a los jugadores, que luego se pelearon entre ellos

Lo que empezó en una conversación entre Néstor Ortigoza y Pablo Migliore con miembros de la hinchada finalizó en una golpiza salvaje cuando Jonathan Bottinelli se entrometió en la discusión. Como si fuera poco, luego el propio arquero y el zaguero central, principal víctima, se cruzaron a golpes de puño. Hierven los inconvenientes en la institución, que practicará en el Hindú Club, mientras el central se asesora con Agremiados para dejar la entidad

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Era lo único que le faltaba a San Lorenzo para terminar de diseñar una situación desesperante desde todo punto de vista. Luego de la derrota 1-0 ante Arsenal como visitante, el plantel retomó las prácticas esta tarde en la Ciudad Deportiva de la institución, en el Bajo Flores. ¿Cuál era la novedad? La veda para la prensa, como consecuencia de que la dirigencia decidió cerrar las puertas del lugar para impedir el ingreso de los cronistas que cubren habitualmente las alternativas del equipo.

Sin embargo, algunos miembros de la barra brava del "Ciclón" lograron nuevamente burlar los controles de seguridad e ingresaron a las instalaciones como cada día y sin que nadie les llamara la atención. ¿El objetivo? "Dialogar" con los referentes del elenco "azulgrana", otra vez, como había sucedido hace unas semanas.

Entonces habrían sido tres "hinchas" los que comenzaron una conversación "en buenos términos" con Néstor Ortigoza y Pablo Migliore, dos de los más experimentados del cuadro de Boedo. Todo parecía una charla más hasta que apareció Jonathan Bottinelli en el lugar, exaltado por las acusaciones y las críticas de estos "personajes" nefastos. Al hacerles frente, el rubio defensor fue salvajemente agredido por dos personas, uno de ellos, incluso, lo habría atacado por detrás.

En medio de la locura, otros tantos jugadores intercedieron para separar y poner "paños fríos" a la situación, pero eso no aconteció y también fueron agredidos a golpes de puño. Entre ellos se encontraban juveniles como Fernando Meza y Nahuel Benítez.

Lejos de culminar todos los problemas después de la práctica, el arquero titular del "Ciclón" le habría reprochado al zaguero su accionar en la discusión y, como consecuencia de un alto voltaje en las palabras cruzadas, finalizaron a los golpes limpios. Bottinelli debió ser atendido porque tenía visiblemente lastimado uno de sus ojos.

Una vergüenza más que quebró definitivamente la relación entre los violentos y los futbolistas, varios de los cuales expresaron sus ganas de abandonar la entidad y hacer la denuncia correspondiente. ¿Cuál será la solución? Nadie lo sabe, pues las voces oficialistas brillan por su ausencia ante este desconcierto que gobierna a San Lorenzo.