El empresario estadounidense Donald Trump compró recientemente un Boeing 757 usado al cofundador de Microsoft Paul Allen por US$ 100 millones. Luego, le agregó más glamour al cubrir en oro todas las superficies de metal.
Boeing Business Jet (BBJ), la división que se dedica a adaptar los aviones comerciales para el uso corporativo o privado, presentó recientemente el 747-8, el avión comercial más grande del mundo.
El 747-8 Intercontinental es el último, el más grande y el más costoso jet corporativo en el mundo. Una de estas naves se puede comprar por US$ 300 millones, pero si se quiere la versión VIP, el precio sube a los US$ 500 millones. Sus interiores se modifican según el gusto del cliente.
Boeing mantiene el secreto sobre quién compra estos lujosos aviones. Lo que sí pueden revelar es que casi la mitad de los 206 BBJ y VIP ordenados desde su lanzamiento, en 1996, son para propietarios privados y una tercera parte de éstos van a Medio Oriente.
Para los multimillonarios aficionados a la tecnología y que deben tener lo último, está el nuevo avión corporativo de nombre Arion SBJ, que cuesta US$ 80 millones.