La duquesa de Alba estaba feliz por haber podido concretar su boda, luego de tantas idas y venidas con sus hijos, quienes se oponían a su casamiento con un funcionario 25 años menor que ella.
La celebración tuvo lugar en un fastuoso palacio en la ciudad de Sevilla. Luego de dar el sí, la duquesa -cuya fortuna se estima entre los 600 millones y los 3.500 millones de euros- salió del Palacio de Dueñas para saludar a los curiosos y los periodistas. Allí arrojó su ramo de flores a la multitud y aprovechó para bailar flamenco frente a ellos.
Sin ningún tipo de complejo, se quitó los zapatos y mostró sus pies, algo deteriorados por sus años, con juanetes y varios apósitos pegados en los dedos y en las piernas.
El episodio se convirtió de inmediato en trending topic en la red social Twitter y los usuarios llenaron la red de comentarios sobre el baile de la duquesa, quien danzaba frente a la atenta mirada de su flamante marido.