El Versailles Palace es uno de los edificios más pintorescos de la Ciudad de Buenos Aires. Con una fastuosa entrada construida con mármol y aires franceses en toda su fachada, esta construcción de 1939 es considerada patrimonio histórico.
Si bien originalmente sus habitantes lo elegían para vivir, en la actualidad cada vez es más solicitado para uso profesional, sobre todo para los diseñadores de moda que buscan un espacio para sus showrooms. El lugar se volvió tan codiciado que algunos aguardan meses hasta conseguir una unidad disponible o acorde a sus necesidades.
"Está en un lugar premium, por la ubicación tiene gran categoría, imagen y es representativo del barrio. Es una manera de estar presente en la avenida Alvear sin tener que pagar un costoso alquiler. Por lo general, trabajan por recomendación y con una cartera de clientes exclusiva", explicaron desde la División Residencial de L.J.Ramos Brokers Inmobiliarios.
Y agregaron: "El edificio tiene unidades que son utilizadas como vivienda permanente o de gente que vive en el interior o en el exterior y que vienen a Buenos Aires cada tanto. Es un edificio mixto: de uso residencial y apto profesional con destino comercial".
Su ubicación es estratégica, en la esquina de las avenidas Alvear y Callao, en el corazón del barrio porteño de Recoleta y cuenta con 70 unidades dentro de sus nueve pisos de estilo francés. Además, tiene seguridad las 24 horas y servicio de conserjería, lo que implica que el alquiler de una unidad parta de los 800 dólares aproximadamente.
Por su parte, la diseñadora Graciela Zito contó que está en el edificio hace 20 años y cuando ella llegó, ya había otros emprendedores del mundo de la moda. "Me fui un período que tuve los chicos, pero fue corto y volví a abrir acá", detalló, al tiempo que aclaró que al empezar estaba en un segundo piso y ahora se instaló en el 8°, donde cuenta con una terraza.
"Al edificio lo elegimos porque la ubicación es perfecta, en uno de los puntos comerciales de mejor nivel y es apto para actividad comercial", explicó Zito y agregó que si bien hay muchos diseñadores, "la convivencia es la misma que en cualquier edificio".
Es que, en general, la gran cantidad de showrooms que se siguen acumulando suele ser un arma de seducción para las nuevas firmas que buscan un lugar dónde exponer sus diseños. "Es uno de los mejores atractivos del edificio para las clientas que quieren solucionar varias compras el mismo día", contó Josefina Pagani, quien lleva un año en el 6º piso del edificio con su marca de calzados María Josefa Shoes.
"Estuve bastante tiempo buscando un departamento en este edificio, surgieron varias oportunidades de propietarios que lo ofrecían y después se arrepentían. Luego de un año de búsqueda logré conseguir uno del tamaño que quería", señaló la diseñadora.
Para Pagani, son varios los atractivos que ofrece el edificio: la ubicación, porque es una zona de muchísimo turismo; el carácter comercial que tiene el edificio, ya que hay muchos showrooms de marcas que no son de carácter masivo, por lo cual el flujo de potenciales clientas es mayor y, por último, la seguridad, ya que cuenta con encargados permanentes.
Al recorrer los pasillos del Versailles se pueden encontrar con distintas marcas. Una de las que más clientes recibe es la firma de zapatos Rausch, que sólo tenía su showroom en San Isidro y a la hora de buscar dónde desembarcar en Capital, lo hizo en este edificio.
Otra firma que tiene su espacio allí es Marie Marie que se dedica específicamente al diseño de carteras. Si lo que se busca es ropa interior, Ela Davico cuenta con un espacio dedicado al diseño de lencería y ajuares de novia, ubicado en el 3º piso. La marca vende camisones en variedad de géneros y modelos y hasta los hace a medida.