Novak Djokovic aceptó gustoso la propuesta de Head, su marca de raquetas, para subirse a un avión en donde dar un golpes a más de mil metros de altura.
El serbio, acostumbrado a los grandes retos y que además interpreta un personaje siempre atractivo, no dudó un segundo y allí fue, a bordo del Antonov 2, un antiguo biplano ruso.
"Nole" no quiso usar un doble en las alturas y, cuentan, terminó alucinado con la posibilidad de "volar".
Read more!
Read more!