El rendimiento del bono a 10 años de Portugal alcanzó 7,9%, un nuevo máximo para la era del euro y un insostenible costo de financiamiento para el país. Al mismo tiempo, la agencia calificadora de deuda Standard & Poor's redujo el valor del crédito de cinco grandes bancos portugueses, y advirtió que podría bajar la clasificación de la deuda del país esta semana debido a la incertidumbre política luego de que el gobierno renunció la semana pasada.
Muchos analistas pronostican que Portugal necesitará pronto un rescate como los de Grecia e Irlanda. Los políticos portugueses quieren evitarlo porque ello obligaría al país a pasar años de políticas de austeridad y limitaría las opciones del nuevo gobierno al cargar una enorme deuda.
Aunque es una de las economías más pequeñas y débiles entre los países que emplean el euro como moneda, los apremios de Portugal han socavado la confianza del mercado en la solidez fiscal de la región entera.
Portugal cuenta con poco tiempo para recuperar la confianza de los inversionistas. Tiene un vencimiento de deuda por 4.500 millones de euros (6.300 millones de dólares) en abril, el cual dicen las autoridades pueden cubrir. Y luego tiene otro vencimiento por 4.960 millones de euros (7.000 millones de dólares) en junio, para el cual no hay certeza de que cuente con fondos suficientes.
Mientras tanto, las disputas políticas han arrojado dudas sobre la capacidad de Portugal para salir de su crisis financiera. La nación enfrenta al menos dos meses de parálisis política justo cuando necesita aprobar una estrategia convincente para reducir su deuda.
El gobierno minoritario renunció la semana pasada luego de que los partidos de oposición desaprobaron un plan de austeridad que contempla aumentos de impuestos, en tanto que una elección anticipada para designar un nuevo gobierno no se realizará sino hasta finales de mayo o principios de junio.
Existen además cuestiones constitucionales sobre si un gobierno interino tiene la autoridad para solicitar un rescate.
"La creciente incertidumbre política menguará el ya bajo nivel de confianza de los inversores, lo que incrementará las dificultades financieras de los bancos portugueses", dijo Standard & Poor's el lunes. Moody's había degradado la calificación de la deuda lusa la semana pasada.
Los bancos degradados el lunes fueron el estatal Caixa Geral de Depósitos y las instituciones privadas Banco Santander Totta, Banco Espirito Santo, Banco Portugués do Investimento y Banco Comercial Portugués.
Los tres partidos políticos más grandes de Portugal han prometido apegarse a los objetivos para controlar el déficit establecidos por el gobierno actual, informó el lunes la oficina de la presidencia, recortando el déficit estatal a 4,6% este año y a 3% en el 2012. Sin embargo, están en desacuerdo sobre la mejor manera de alcanzar dichas metas. La oposición rechazó la semana pasada la propuesta del gobierno de centro-izquierda de aplicar más alzas fiscales.
El Partido Social Demócrata de centro-derecha, que encabeza las encuestas, quiere recortes más profundos en los gastos del estado y dice que no incrementará el impuesto sobre la renta ni los impuestos corporativos. Todos los partidos han rechazado un rescate financiero.
El presidente Aníbal Cavaco Silva, que supervisa asuntos electorales, ha estado en conversaciones con líderes políticos con el fin de fijar una fecha para una elección temprana. No ha aceptado formalmente la renuncia del primer ministro José Sócrates, quien se espera dirija un gobierno provisional, ni ha disuelto el parlamento, que necesitaría dar su venia a cualquier rescate financiero propuesto.
Cavaco Silva acordó el lunes una reunión con el Consejo de Estado. La entidad asesora, que debe ser consultada antes de que él decida disolver el parlamento, se reunirá el jueves por la tarde.