"Quiero recuperar mis derechos", afirmó en un escrito enviado a la TFF y publicado hoy por el diario. El árbitro, de 30 años, tuvo que dejar de trabajar tras sólo dos meses por la falta de cumplimiento del servicio militar.
Los estatutos de la Federación establecen que en esos casos una persona no puede ser árbitro.
En su carta a la Federación, el hombre revela la causa de su baja, que afirma es su homosexualidad. "El caso es complicado", admitió el funcionario de la TFF Osman Avci.
Los grupos de derechos humanos han exigido muchas veces que el Ejército turco modifique su actitud ante la homosexualidad. Los militares la consideran una enfermedad psíquica y por lo tanto se licencia a los gays.
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