Según publica el diario El País, la foto, tomada por el cabo Guy Adderley, del servicio de inteligencia británico, en mayo de 1945, muestra al lugarteniente de Hitler muerto tras ingerir el cianuro de una cápsula que había ocultado en su boca.
Himmler había sido detenido por oficiales británicos en un puente junto a otros miembros de las SS e iba a ser interrogado al día siguiente sobre los crímenes de guerra.
Luego de su muerte, se habían publicado varias fotografías de Himmler tendido en una cama improvisada, pero Adderley conservó la que le había hecho. Ahora, la colección que subastará la firma Dreweatt, junto a otros objetos militares, incluye la fotocopia de una declaración oficial que describe cómo Himmler fue entregado al jefe de la inteligencia británica, el mayor Michael Murphy, que le hizo conducir a una casa confiscada de Lüneburgo para ser allí interrogado.
Al momento de su detención, el Reichsführer de las temibles SS ofrecía otro aspecto del habitual, pues se había afeitado el bigote, llevaba un parche en un ojo y documentos de identidad falsos.
Himmler evitó tener que comparecer ante el Tribunal de Nurember, luego de injerir una cápsula de cianuro, que un médico intentó extraerle de su garganta. Incluso se le intentó inducir al vómito con agua con cal y se le practicó un lavado gástrico, pero todo fue inútil.
Tras el suicidio, los soldados procedieron a fotografiar el cadáver y realizaron una máscara mortuoria para dejar constancia de su muerte. Himmler fue envuelto en una red de camuflaje y enterrado en un lugar no identificado del llamado Brezal de Luneburgo.