La región latinoamericana viene perdiendo una lucha diaria contra las drogas, su legalización y regularización. Políticas conservadoras ya no son un denominador común en la región, puesto que la tarea hoy en día es controlar algunos desmanes y conflictos tanto dentro de países como entre ellos, producto del protagonismo de estos últimos años que tienen las mismas.
Entre la legalización y el narcotráfico, la tarea será entonces abandonar el enfoque de castigo y generar nuevas políticas basadas en la realidad de hoy. Realidad que ubica a América Latina como el exportador más grande de cocaína y marihuana.
La situación es abrumadora, pero lo cierto es que la necesidad de algunos países de la región por legalizar las drogas revela el enfoque prohibitivo, basado en la represión de la producción y criminalización del consumo. Latinoamérica después de años, lo único que logró con el enfoque prohibitivo es cambiar los cárteles y el cultivo de un país a otro, por lo que la región es en donde se centraliza y comercializa al resto del mundo la venta de estupefacientes.
Mientras que países como Bolivia buscan la legalización de la coca, medida que está especificada en un tratado suscrito hace medio siglo en ONU, lo cual llevaría a una apertura netamente legal para el tráfico, países como los EEUU se niegan a esa medida alegando que "no es bueno para los esfuerzos mundiales que buscan controlar y resolver el problema del abuso de drogas".
El debate por la despenalización es tema que tiene años que trae aparejada la creciente ola de crímenes suscitados por el comercio ilegal. En la actualidad más del 6 % de la población ubicada entre los 12 y 55 años se droga en la región
La lucha contra el narcotráfico no es tarea fácil y es un camino difícil de transitar y más teniendo en cuenta que en países como Ecuador, Bolivia y Colombia, las drogas están manejadas y muchas veces financiadas por las bandas narcos que manejan miles de millones de dólares. La Venezuela de Hugo Chávez no se queda atrás y va camino a ser otro país base para los narcos.
En tanto, México es uno de los países más golpeados por los carteles mexicanos y las drogas, lucha que hasta el momento se viene perdiendo, teniendo en cuenta que la lucha trajo consigo unas 22.000 muertes desde 2006.
Lo cierto es que los años pasan, la droga sigue obteniendo un poder sin precedente, ganando espacios inesperados y el debate sigue detenido, casi estancado, sin encontrar una solución concreta que vislumbre una salida al veloz avance de la droga en la región