Hoy se cumplen cinco días del comienzo del bloqueo de vías que los vecinos de la región austral de Magallanes mantienen para impedir el alza de 16,8% en el precio del gas.
"Las conductas han sobrepasado lo que es una legítima protesta ciudadana", defendió uno de los funcionarios al término de la ceremonia de juramento de los nuevos ministros del gabinete, en el Palacio de la Moneda, sede del gobierno.
El diálogo está roto desde la noche del sábado, cuando la Asamblea rechazó la oferta del gobierno de elevar el precio del gas de acuerdo a la inflación de 2010, que se situó en el 3%. La propuesta incluye una mesa de trabajo para elaborar un proyecto de ley que fije el reajuste de las tarifas a largo plazo.
En tanto, los dirigentes vecinales anunciaron que a partir de las 00.00 horas del lunes recrudecerán los bloqueos y sólo permitirán el paso de vehículos de emergencia, mientras centenares de turistas permanecen varados en la región.
Los vecinos flexibilizaron el paro ayer, lo que permitió a las Fuerzas Armadas y de Seguridad trasladar a más de 3.000 viajeros hasta aeropuertos y pasos fronterizos, pero medios locales señalan que la Asamblea ha vuelto a impedir los vuelos de la Fuerza Aérea. En cambio, el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio de la región de Magallanes, Alejandro Kusanovic, anunció hoy que la asociación abandonará las movilizaciones e hizo un llamamiento a aceptar la oferta del gobierno.
Por su parte, un conglomerado de sindicatos que aúna a más de 120.000 trabajadores del cobre, la metalurgia y el petróleo de todo el país, amenazaron este domingo con sumarse al paro en apoyo a las protestas en Magallanes.
Además, los trabajadores de la estatal Empresa Nacional del Petróleo (Enap) amenazaron el viernes con cortar a partir de mañana el suministro de gas a la canadiense Methanex, que lo emplea para producir metanol.
El gobierno afirma que es necesario aumentar el precio del gas para hacer más atractivas las inversiones, advierte de que las reservas se pueden agotar de aquí a 2017, y alega que los magallánicos pagan una octava parte por la misma cantidad de ese combustible que en otras partes del país. Sin embargo, los vecinos sostienen que el gas es vital en esa región austral, sometida a bajas temperaturas durante todo el año, y que ellos han de pagar más por la mayoría de productos que se importan desde otras zonas de país.