. En compañía de su blonda y no menos aristocrática novia, la conductora italiana Beatrice de Borromeo, la pareja se deja ver tanto de día en las playas de José Ignacio como en las frías noches de la península.
Crystal Waters, ícono de los 90? cantó sus hits ante un reducido auditorio y ni el mismo nieto de Grace Kelly y su séquito, pudieron sostener con su presencia un show con poco brillo y sin el glamour al que nos tiene acostumbrados este balneario.
. ?C?est une m?? fueron algunos de los improperios que propulsó de su paladar negro el niño mimado de la ex princesa de Hannover.Vestido con jean, camisa fuera del pantalón, campera y zapatillas de trote,
, enfundada en un espectacular Valentino, firma cuya familia es propietaria,
.Por fortuna los pocos comensales que quedaron aplaudieron por un par de segundos la perfomance de Crystal, que sin pena y sin gloria, presentó su mini concierto como sólo las grandes sortean la indiferencia del público: con humildad y una enorme sonrisa.
Columnista de C5NEnviado especial a Punta del Este