EL HIJO DE CAROLINA DE MÓNACO SE VOLVIÓ LOCO EN PUNTA

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Intrépido, seductor y de sangre azul, Pierre Casiraghi, el segundo hijo de Carolina de Mónaco veranea en Punta del Este

. En compañía de su blonda y no menos aristocrática novia, la conductora italiana Beatrice de Borromeo, la pareja se deja ver tanto de día en las playas de José Ignacio como en las frías noches de la península.

Poco afable y enemigo acérrimo de los paparazzi, Pierre demostró su mal genio en la fiesta de Chivas, en lo que permaneció no más de veinte minutos. El mal humor del príncipe y su distraída consorte, los llevaron a escapar casi a los golpes del evento en el medio de la nada misma, donde se hizo este particular evento.

Crystal Waters, ícono de los 90? cantó sus hits ante un reducido auditorio y ni el mismo nieto de Grace Kelly y su séquito, pudieron sostener con su presencia un show con poco brillo y sin el glamour al que nos tiene acostumbrados este balneario.

Insultando en su francés natal, el hijo del desaparecido corredor de motonáutica, Stephano Casiraghi, huyo golpeando con su puño las lentes de los camarógrafos

. ?C?est une m?? fueron algunos de los improperios que propulsó de su paladar negro el niño mimado de la ex princesa de Hannover.Vestido con jean, camisa fuera del pantalón, campera y zapatillas de trote,

Pierre tomó a su amada Beatrice

, enfundada en un espectacular Valentino, firma cuya familia es propietaria,

y salieron casi eyectados de la chacra marítima

.Por fortuna los pocos comensales que quedaron aplaudieron por un par de segundos la perfomance de Crystal, que sin pena y sin gloria, presentó su mini concierto como sólo las grandes sortean la indiferencia del público: con humildad y una enorme sonrisa.

Por Roberto Funes Ugarte

Columnista de C5NEnviado especial a Punta del Este