Los controles más estrictos y restricciones del Departamento de Seguridad federal a los envíos postales establecidos hace un mes obstaculizaron la común, aunque ilegal, práctica de importar puros cubanos de distribuidores europeos, asegura Univisión.
Un frustrado plan terrorista fraguado en octubre en Yemen desató los nuevos procedimientos. Los terroristas escondieron dos bombas dentro de impresoras y las dirigieron a los ex domicilios de dos sinagogas en Chicago, posiblemente en un intento por hacer explotar dos aviones de carga sobre Estados Unidos.
Como resultado de las nuevas regulaciones, las autoridades dijeron que los decomisos de puros de la isla caribeña, considerados los mejores del mundo pero ilegales en los Estados Unidos desde la aplicación del embargo comercial a Cuba en 1963, crecieron abruptamente.
El aumento más evidente fue en Chicago, uno de los centros de la red nacional de carga aérea. Usualmente, las aduanas en el aeropuerto O'Hare confiscan unos 2.000 puros cada dos semanas. Sin embargo, en las últimas dos semanas fueron confiscados cerca de 100.000, de acuerdo con la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza. "Estas nuevas reglas dificultarán más este tráfico", dijo Brian Bell, vocero de la entidad.
Las retenciones en Chicago y los planes de destruir los puros confiscados enojaron a la comunidad estadounidense de fumadores de habanos y algunos de ellos expresaron su indignación. Los salones de conversación del sitio en internet de la revista Cigar Aficionados describen la difícil tarea de poder adquirir habanos en el estado.
Pero las tiendas de lujo que durante décadas se quejaron de la llegada de puros cubanos elogiaron los decomisos. "Algunos señores que ordenan sus habanos ahora me dicen: 'vaya, voy a tener que comprar más puros de tu tienda'", dijo Chuck Levi, propietario de Iwan Ries & Co, un negocio de Chicago. "Eso me agrada", añadió.