Para Bernie Ecclestone resultó efectivamente cierto eso de que no hay mal que por bien no venga, porque luego de ser violentamente golpeado en su pent house de Londres en noviembre pasado por cuatro ladrones, el patrón de la Fórmula Uno posó con su cara maltrecha en una publicidad de relojes.
"Vea lo que hace la gente por un Hublot", dice el texto al que precede un primer plano de Bernie con su ojo aun morado y la frente cortada tras la golpiza en la que le robaron un reloj de alta gama y joyas por un valor cercano a los 315 mil dólares.
Fue el propio empresario, de 80 años, quien le propuso a la firma suiza hacer una humorada de la paliza, con rentabilidad, para aprovechar lo sucedido.
El empresario, negado la mayor parte de su vida a llevar guardaespaldas, evalúa la posibilidad tras el hecho: "Entiendo que la gente quiera robarme cuando es pobre y quieren llevarles a sus hijos algunas cosas por Navidad, pero lo que me hicieron fue totalmente innecesario. Tal vez tendré que llevar a alguien conmigo a partir de ahora", reconoció.