Que hoy existe una falsificación para cualquier artículo no es ninguna novedad. La industria del "libro trucho" es una de las actividades ilegales que más creció en la Argentina en la últimos años.
Un estudio publicado hoy por un matutino reveló que dos de cada diez libros que se venden son falsificaciones, mejor o peor logradas. De hecho, muchas de ellas son muy difíciles de identificar y pueden pasar tranquilamente como si fueran un ejemplar original.
Además de los best sellers como El Código Da Vinci o sagas como Harry Potter y Millenium, los libros de autoayuda también tienen un lugar en ?el podio de la falsificación?. Otras temáticas son las obras académicas. Los precios de los libros falsificados pueden costar hasta un 50% menos que un ejemplar original.
El pastor y escritor Bernardo Stamateas confirmó en Radio 10 que "muchos de los libros que me ha tocado firmar, por pedido de la gente, te das cuenta que son falsificados, hasta en la calidad del papel".
"En general, la gente que lo compra no se da cuenta pero me han comentado que en la Costa es muy habitual en los puestos ambulantes", advirtió.
La falsificación de libros en la Argentina continúa siendo un delito excarcelable, a pesar de que es un duro golpe para la industria de la cultura. Según recuerda el diario Clarín, el mayor cargamento de libros falsificados fue descubierto el último 5 de noviembre. En esa oportunidad se secuestraron 145 mil "libros truchos".