"Si queremos que el mundo occidental sea comprendido, ofrecer una mirada que pone el acento en la diversidad del mundo en relación a la religión, el medio ambiente y la educación, debemos apostar por el árabe", sostiene el presidente de la cadena, Alain de Pouzilhac quien defiende la estrategia tanto política como de mercado pese a que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se inclina a promover la francofonía.
La operación del canal no oculta su objetivo de disputar el mercado con Al Jazeera y, al mismo tiempo, combatir el auge del fundamentalismo islámico. Dentro, y fuera del país.
Accesible para 125 millones de personas en 160 países, es seguida principalmente en Europa, Oriente Medio y África.
Sin embargo, aún está lejos de tener la incidencia de Al Jazeera que, por su parte, inició el camino inverso. La cadena árabe prepara un canal en inglés con idéntico calendario al del kuwaití que se lanzará dentro de un año.
France 24 tiene una audiencia de 20 millones de espectadores por semana en todo el mundo y cuenta con una plantilla de 280 periodistas, 60 de los cuales trabajan para el nuevo canal.
La puesta en marcha de la versión en árabe con una programación de 24 horas supone una inversión de 12 millones de euros, lo que provocó las quejas de los trabajadores.
Según el sindicato SNJ-CGT, las condiciones de trabajo han provocado que crezca el número de bajas en la televisión.
France 24 es el primer canal francés que emite en todo el mundo en lengua árabe e intentará ser una alternativa para aquellos que ahora siguen los programas y canales en su lengua por internet.