"Estamos viendo si corresponde o no hacer la explosión, que denominamos desquinche", explicó el ingeniero jefe del operativo, André Sougarret ante la posibilidad de que los mineros deban usar explosivos para ampliar la mina en la que se encuentran atrapados los 33 mineros desde el 5 de agosto.
Sougarret destacó que al menos cinco mineros tienen licencia para la manipulación de explosivos y, en caso de que se use la dinamita, los 33 trabajadores se deberán alejar unos 400 metros del lugar para evitar posibles accidentes, mientras que se deberá aislar el sitio en la superficie.
"Lo más importante es la coordinación de los perforistas y la gente que está abajo. Para ello contará con comunicación con las personas de abajo, para evitar que el martillo pase y quede atrapado", agregó el ingeniero.
Si bien aseguró que la idea "aún se está evaluando", recalcó que la decisión "se tomará una vez que termine el escaneo total del ducto, al igual que el encamisamiento del sondaje".