Gap es tan venerable e histórica como marca que no tiene mucho margen para cambiar.
En silencio, sin mucha fanfarria, presentó su nuevo logo el lunes. Al poco tiempo, una olade rechazo sobrevino a la compañía de la prensa y de su público a través de sus distintos canales de comunicación (blogs, Facebook, Twitter, sitio de la empresa).
Gap se hizo cargo de las críticas y decidió abrir un foro en Facebook para escuchar consejos de sus más de 700 mil seguidores en la red social. La empresa agradeció los aportes -algunos un poco virulentos- y se espera una reacción para los próximos días.
"Mi estómago no lo tolera, no creo que vuelva a entrar a una tienda de Gap", escribió un cliente en el animado debate en Facebook.
Marka Hansen, presidenta para América del Norte, defendió la innovación: "Nuestra ropa está cambiando y el logo tiene que evolucionar también". "Es desagradable", afirmó otro.
Para tomar partido, puede ver aparte los logos, el antiguo y el nuevo.