Chávez ahora arremete contra el whisky

La escasez de la bebida alcohólica más popular del país representa una victoria para el caudillo, que cerró el mercado paralelo de divisas, y provocó una reducción en las importaciones y un aumento de casi 50% en los precios

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 Infobae 162
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El caudillo de Venezuela, Hugo Chávez, declaró una guerra económica a la bebida alcohólica más popular del país: el whisky escocés.

Después de que Chávez cerrara el mercado paralelo de divisas, los envíos y ventas de whisky se redujeron, haciendo subir los precios casi 50% según compañías como Diageo Plc y Pernod-Ricard SA, que  pugnan por conseguir dólares para importaciones.

"Sólo hemos estado recibiendo 5 por ciento del whisky que pedimos en el último mes y medio", dijo Fernando Soto, presidente de la cadena de tiendas Licores Mundiales.

Los distribuidores de licores, bares y restaurantes están recibiendo menos despachos de whisky y pagan al contado por los pedidos después que las destilerías les cortaron el crédito en medio de la crisis de liquidez causada por el cierre del mercado alternativo de divisas, al que acudían para comprar dólares, explicó Soto.

La medida impuesta por Chávez provocó que las ventas minoristas totales cayeran 50 por ciento en junio, dijo Soto. "Estamos administrando nuestro inventario, pero sólo podemos seguir operando de esta manera un par de meses", agregó.

La escasez de whisky representa una victoria para Chávez, quien no es un aficionado. Al contrario, el caudillo suele criticar a la oposición y a los empresarios por tomar demasiado escocés caro en clubs, cuando juegan al golf o en sus viajes a Miami, y dice que intentan asemejarse más a los EEUU.

"Los ricos son flojos y se la pasan todo el día tomando whisky", dijo Chávez el 15 de mayo.

Los envíos de whisky comenzaron a caer después de que Chávez fortaleciera los controles cambiarios en mayo, cerrando el mercado paralelo de divisas operado por las casas de bolsa, a las que acusó de fomentar la fuga de capitales, establecer tasas de cambio artificiales y lavar dinero. Chávez actuó después de que la inflación subiera 5,2 por ciento en abril, el mayor aumento en siete años.