De guardaespaldas de Allende a enemigo de los Castro

Un empresario chileno, socio del régimen castrista en empresas de turismo y alimentos, fue acusado por las autoridades cubanas de corrupción y estafa

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Según la nota publicada hoy por elnuevoherald.com, el empresario chileno Max Marambio, de 63 años, está acusado por delitos "de cohecho, actos en perjuicio de la actividad económica o de contratación, malversación, falsificación de documentos bancarios y de comercio y estafa''.

La orden fue publicada el martes en la Gaceta Oficial de Cuba y forma parte de una investigación sobre supuestos actos de malos manejos de fondos.

En Chile, Eduardo Contreras, abogado de Marambio, restó importancia a la citación y subrayó que el trámite puede cumplirse mediante un exhorto legal para que declare ante la Fiscalía chilena.

El año pasado Marambio fijó su residencia en Chile para hacerse cargo de la campaña política de Marco Enríquez-Ominami, un candidato que perdió en las elecciones presidenciales y que calificó al gobierno cubano de "autoritario e intolerante''.

La extraña historia de un empresario en Cuba. Marambio es una conocida figura de la izquierda que a principios de los años 70 llegó a ser guardaespaldas del presidente chileno Salvador Allende. Tras el golpe militar de Augusto Pinochet, en 1973, se exilió en Cuba e ingresó a las Tropas Especiales del Ministerio del Interior.

A fines de la década del 70, Marambio y otros oficiales cubanos cercanos a Fidel Castro trabajaron en la creación de la corporación estatal CIMEX. Su primera incursión en los negocios rápidamente le ayudó a escalar a una posición privilegiada hasta consolidar International Network Group (ING), una sociedad mixta con el gobierno cubano en el manejo de las empresas mayoristas de turismo Sol y Son, Cosmo y Río Zaza.

Sin embargo, en diciembre las autoridades de la isla empezaron a investigar las operaciones de las empresas de Marambio. Previamente, en el primer trimestre del 2009, La Habana congeló alrededor de 600 millones de pesos cubanos de depósitos extranjeros por falta de liquidez.

El bloqueo de fondos remeció directamente la capacidad de Río Zaza, especializada en la producción de mermeladas, jugos y lácteos, entre otros, así como el pago a sus proveedores extranjeros. Por la situación, Marambio decidió cerrar las plantas de Río Zaza el 28 de febrero, argumentando que no había dinero suficiente para cumplir con los compromisos de pago.