El fútbol francés abrió una investigación sobre los acontecimientos del domingo 20 de junio, fecha en el que los futbolistas de la selección decidieron no entrenar como muestra de apoyo a Anelka que días antes había sido expulsado de la concentración.
"Tomé la iniciativa de crear una comisión de investigación para determinar los hechos y las responsabilidades en los acontecimientos sucedidos en Knysna, campamento base del equipo en el sur de África", escribió el presidente saliente de la Federación, Jean-Pierre Escalettes, en un comunicado.
Este comité estará formado por Laurent Davenas (Consejero General en el Tribunal de Casación), Jacques Riolacci (ex Presidente de la Comisión Disciplinaria de la Liga de Fútbol Profesional) y Patrick Braouezec (Presidente de la Fundación de Fútbol y miembro de Seine-Saint Denis).
Estas tres "personas independientes" tendrán la misión de "esclarecer las causas de la rebelión". Para ello podrán contar con los testimonio de los miembros de delegaciones oficiales, el personal y los jugadores de la selección de Francia, cuyo testimonio se considera necesario", añadió Escalettes.
"Espero que el informe esté para la segunda quincena de agosto, antes de que el comiencen los partidos clasificatorios para la Eurocopa 2012", dijo.
El 20 de junio, los Blues había decidido no formar para protestar contra la exclusión de la selección de Francia de Nicolas Anelka, tras sus insultos contra el entrenador Raymond Domenech en el entretiempo de Francia-México (0-2).
Como consecuencia del escándalo interno, Jean-Pierre Escalettes anunció su renuncia a la presidencia de la Federación a fines de junio.
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El nuevo técnico de Francia excluiría a los 23 rebeldes del seleccionado galo del próximo amistoso que jugarán ante Noruega el 11 de agosto, como castigo colectivo.