Meng Xiaolai, quien se describe como poeta, vive en uno de los denominados "apartamentos cápsula" que han cautivado a los medios de comunicación chinos.
A través de un blog, Meng trata de llamar la atención sobre las condiciones de vida en estas cápsulas. "No voy a dejar la cápsula hasta que los precios de las viviendas bajen", escribió.
Los cubículos fueron diseñados por un ingeniero retirado, Huang Rixin, de 78 años. Huang escuchó hablar de "hoteles cápsulas" en Japón y se basó en esa idea para construir ocho cubículos de 2,4 metros de largo, casi 1,6 de altura y 0,72 o 0,92 metros de ancho.
Para eso, invirtió 40.000 yuanes (5,860 dólares) y las instaló en el último piso de un edificio en Liulangzhuang, un pequeño pueblo en el distrito de Haidian.
A diferencia de los hoteles cápsula del tamaño de un ataúd en el Japón, las cápsulas de Huang son "amplias" en comparación. Sin embargo, son menos "lujosas".
Huang alquiló las ocho cápsulas por un precio mensual de 200 a 250 yuanes cada una (entre 29 y 37 dólares).