La desconfianza de los inversores sobre la posibilidad de Grecia de obtener financiamiento de los mercados de deuda provocó este miércoles otro aumento en el diferencial de rentabilidad entre el bono griego a diez años y el "bund" alemán, que llegó a situarse en 412 puntos básicos.
Esta fue su mayor diferencia -del riesgo país- desde la introducción del euro en Grecia, frente a los 392 puntos de ayer, precisó una información de la agencia de noticias Europa Press.
También el costo de asegurar frente a impagos la deuda griega registró fuertes alzas al situarse en 401,2 enteros, lo que implica un costo anual de 401.200 euros por cada 10.000.000 de euros en bonos griegos a cinco años, según CMA Datavisión.
Por otro lado, los bancos griegos pidieron hoy permiso al gobierno ateniense para acceder a los fondos remanentes del plan estatal aprobado en 2008 para ayudar al sistema bancario griego a enfrentar la crisis crediticia global, confirmó el ministro de Economía, George Papaconstantinou.
Aproximadamente quedan 17.000 millones de euros del plan lanzado por el anterior gobierno conservador del país, que contaba con un fondo de 28.000 millones de euros.
La ayuda sería en forma de garantías de préstamos y bonos del gobierno griego, que podrían usar las entidades como garantía para obtener líneas de crédito del Banco Central Europeo (BCE).
"Los bancos han pedido usar los fondos remanentes del plan de apoyo... Desean tener seguridad adicional, ahora que la economía y el sistema bancario están bajo presión", dijo Papaconstantinou.
Los cuatro grandes bancos griegos (Banco Nacional de Grecia, Eurobank, Alpha y Piraeus), efectuaron esa petición la semana pasada y a fin de ésta podría tomarse una decisión.