En Tahití se prohibió el tráfico en las carreteras que se encuentran a menos de 500 metros del mar, y los residentes en zonas de baja altura tuvieron que trasladarse a zonas más altas.
En Australia por su parte, las autoridades alertaron sobre "posibles olas peligrosas, fuertes corrientes oceánicas e inundaciones en la costa" desde Sidney a Brisbane.
El Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico advirtió de posibles daños en todo el océano, pero después dijo que las olas producidas por el terremoto chileno no fueron tan altas como se predijo.
En tanto, especialistas señalaron que el impacto del tsunami fue bajo porque el terremoto se produjo en aguas poco profundas.
Cabe destacar que los sistemas de alerta mejoraron en la zona después de que un terremoto y el sucesivo tsunami en Indonesia en 2004 causara la muerte a cerca de 250.000 personas.